No será posible cumplir los objetivos del milenio si no se combate la corrupción. Es el mensaje central del informe anual de Transparencia Internacional sobre la corrupción en el mundo. Si todo sigue igual, la realización de los objetivos del milenio de las Naciones Unidas costará decenas de miles de millones de euros.
Países como Somalia, Iraq, Haití y Myanmar figuran en los últimos lugares de la lista que publicó la organización Transparencia Internacional. El desarrollo económico de estos países también deja mucho que desear. Este hecho motivó el que la organización que estudiara la relación entre la corrupción y el desarrollo económico de un país.
En los países pobres, la corrupción significa la diferencia entre la vida y la muerte.
Christiaan Poortman de Transparency International indica que la corrupción puede, por ejemplo, fomentar la mortandad infantil.
"Al no poder pagar los medicamentos que probablemente son comprados a un precio demasiado alto, o bien que son de una calidad inferior debido a la corrupción. Pero también se da la situación que, debido a la corrupción, solo los ricos tienen acceso a la sanidad. Si uno es pobre, la corrupción le afecta más. Los pobres no pueden oponerse a las autoridades, y no pueden reclamar su derecho. Hay una estrecha relación entre la corrupción y la pobreza".
Objetivos del milenio
La corrupción generalizada en países en vías del desarrollo, frustra la lucha internacional contra la pobreza. Transparencia Internacional calcula que si no se combate la corrupción, se necesitarán miles de millones de euros adicionales para el cumplimiento de los objetivos del milenio, el mayor intento para combatir los aspectos más acuciantes de la pobreza, como la reducción de la mortandad infantil, el hambre y las enfermedades mortales. Tan solo para proveer de agua potable y mejores equipamientos sanitarios se necesitarán 35 mil millones de euros adicionales.
Transparencia Internacional ha calculado que tan solo en África desaparecen cada año unos 100 mil millones de euros como consecuencia de la corrupción La ayuda al desarrollo anual al continente asciende a 72 mil millones de euros.
Por eso las acciones coordinadas de los países donantes deberían también concentrarse en el desarrollo de buenos gobernantes y funcionaros públicos fiables. De esa manera los fondos de ayuda al desarrollo se dedicarían de manera más eficaz. Al mismo tiempo, los países donantes deberían controlar si el dinero llega al destino correcto, es decir: transparencia en el flujo de las donaciones. La lucha contra la corrupción ayuda realmente, señala Christiaan Poortman de Transparencia Internacional. Y hay que comenzar con Occidente:
"Cuando TI fue creada, la corrupción no era un tema tan urgente como hoy día. Sobre todo en una serie de países occidentales, aumentó la disposición para combatir la corrupción. En Alemania por ejemplo, hace poco es produjeron una serie de escándalos y las autoridades combaten eficazmente su corrupción y los escándalos de soborno".
Trabajar en el desarrollo en un país corrupto es como remar a contracorriente. Una mejor regulación y el control de las finanzas públicas es sólo una parte de la solución: las empresas y los Gobiernos tienen que estar convencidos de la necesidad de dedicar los fondos de desarrollo a su verdadero destino.
| La corrupción no se limita a los países pobres. Las empresas occidentales que hacen negocios con países en vías de desarrollo miden a veces con dos varas. En Occidente actúan de manera correcta, pero en el extranjero practican la corrupción y el soborno. Con ello violan la legislación internacional. Transparencia Internacional exhorta a que se ponga fin a esta doble moral: además de socavar la situación en los países menos desarrollados, debilita el llamamiento de Occidente para poner fin a la corrupción en los países en cuestión. |
| Compartir en |
Etiqueta: corrupción, objetivos del milenio, Transparencia Internacional
