En una cumbre especial en La Haya, los líderes del mundo han pronunciado su apoyo a una nueva estrategia para el futuro de Afganistán, y al mismo tiempo han admitido que los errores que cometieron en el pasado podrían dificultar el progreso en el futuro.
La ministra estadounidense de Relaciones Exteriores, Hillary Clinton, admitió que "no se ha logrado traer paz y estabilidad" y que en anteriores ocasiones los intentos internacionales no habían tenido suficiente apoyo, desde el punto de vista humano y económico.
"Nuestra incapacidad colectiva para implementar una clara y sostenida estrategia ha permitido que extremistas violentos han arraigado en Afganistán y Pakistán," dijo a los representantes de casi 80 naciones, reunidos en el World Forum en La Haya.
Su homólogo holandés, Maxime Verhagen, se mostró igualmente arrepentido al reconocer que la misión afgana había sido mucho más compleja de lo previsto y que seguirá siendo un desafío que requiere más esfuerzos.
El objetivo de la cumbre en La Haya, organizada apresuradamente a petición de Washington, era asegurar el apoyo internacional para la nueva estrategia para Afganistán desplegada el pasado fin de semana por el presidente estadounidense, Barack Obama.
Un nuevo acuerdo
"La reunión es el mensaje", dijo el secretario general de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffer. Considerándolo desde ese punto de vista, la conferencia fue un enorme éxito. Los aliados regionales, inclusive Irán, anteriormente parte del "eje del mal", apoyaron un nuevo plan para Afganistán que incluye más fondos para la reconstrucción y para la formación de las fuerzas de seguridad afganas, y una mayor concentración en la eliminación de la corrupción y de la producción de droga.
Pero, a pesar del ambiente positivo y el sol primaveral en las calles de La Haya, el éxito de esta nueva estrategia depende en gran medida de una derrota militar de los talibanes. Se espera que las 17.000 tropas adicionales de Obama surtan el mismo efecto que en Iraq y que la promesa de enviar 4.000 instructores para capacitar las fuerzas de seguridad afganas ofrezcan la posibilidad a la comunidad internacional de retirarse de Afganistán.
EL éxito no está asegurado: después de todo, los talibanes han resurgido, a pesar de la presencia de más de 60.000 soldados de Estados Unidos y de las fuerzas de la OTAN en Afganistán, ISAF.
En los próximos meses, las elecciones presentarán un nuevo riesgo para la estabilidad en el país. Aunque el presidente afgano, Hamid Karzai, haya prometido "hacer todo lo posible para celebrar elecciones libres y democráticas" en agosto, se necesitarán más medidas de seguridad. El secretario general de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffer, dijo que al menos se necesitan dos batallones adicionales - 2.000 soldados - para aquellas fechas, pero "todavía no los tenemos".
"Es un año muy crítico para Afganistán. Lo hemos dicho en anteriores ocasiones. Pero este año es diferente", reconoció el secretario general de la ONU, Ban Ki Moon. "En demasiadas ocasiones, elecciones poco convincentes han conducido a una mayor inestabilidad. No podemos permitir que esto ocurra en Afganistán".
Al cabo de la conferencia, la mayoría de los delegados estaban esperanzados que el "nuevo enfoque regional" que involucra a Pakistán y, en menor medida, a Irán, pueda contribuir a fortalecer la lucha contra los talibanes. Sin embargo, durante una conferencia similar en Bonn en el año 2001, no se logró ese objetivo.
En abril del 2009, existe la esperanza de que una visión más clara repare los errores del pasado.
| Compartir en |
Etiqueta: Afganistán, Conferencia Internacional sobre Afganistán, La Haya
Artículos relacionados:
- ¿Amapolas para medicina?
- Hombre de suerte
- Un mediador afgano en el valle de Baluchi
- Karzai en la Conferencia para Afganistán
- "Hablar con los talibanes no tiene sentido"
- Obama y Afganistán, avances con obstáculos
- La Haya, ¿ciudad de la paz?
- Vídeo y Fotos: Conferencia Internacional sobre Afganistán
- Inteligencia en Uruzgán
