La Unión Europea también se la juega en Afganistán y, por ahora, no logra ni siquiera el aprobado. Su papel sobre el terreno es timorato e insuficiente. Así lo considera al menos Daniel Korski, del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores, autor del informe "Afganistán, la guerra olvidada de Europa".
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El director de la oficina del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores en Madrid, José Ignacio Torreblanca, explica que la situación en Afganistán se ha deteriorado, en gran parte porque los europeos se involucraron demasiado tarde. En principio, Estados Unidos consideró que la presencia de los europeos no era necesaria y planteó la misión en el país centroasiático como una simple caza del hombre, en la que el único objetivo era capturar a los líderes talibanes y a la cúpula de Al Qaeda. "por lo tanto", dice Torreblanca, "hubo muy poca planificación de lo que se iba a hacer en ese país una vez se cumplieran los objetivos, o incluso aunque no se cumplieran".
Estrategia de largo plazo
Pasado el tiempo, Estado Unidos se dio cuenta de que el objetivo de la caza del hombre no se completaba y que era necesario desarrollar una estrategia a largo plazo. Es ahí cuando llama a los europeos para ayudar a reconstruir el país y para crear un Estado, que es el desafío a largo plazo.
Sin embargo, en opinión de José Ignacio Torreblanca, en ese momento la situación ya se había deteriorado bastante y ha empezado lo que es una guerra soterrada para la cual los europeos están mal equipados. "Es decir, lo mismo que podían haber empezado a hacer en 2001en términos de reconstrucción, empiezan a hacerlo demasiado tarde y en unas condiciones de seguridad muy precarias", afirma el experto.
Consenso entre Estados Unidos y la Unión Europea
El informe del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores, grupo de expertos creado recientemente e impulsado por personalidades europeas que destacan precisamente por su europeísmo, como Martti Ahtisaari, Joschka Fischer, Emma Bonino y Narcís Serra, entre otros, llama al consenso entre Estados Unidos y la Unión Europea para trabajar conjuntamente en Afganistán.
Se pide que los estadounidenses rebajen su tono bélico y abran nuevas oportunidades y a los europeos, que entiendan que no sólo están en una misión de reconstrucción, sino que están en una misión de pacificación todavía.
Mayor implicación europea
Según el autor del informe, Daniel Korski, es deseable que haya una mayor implicación europea, en cuanto a número de tropas y ayuda al desarrollo para Afganistán, pero cabe preguntarse hasta qué punto están dispuestos los distintos países europeos a implicarse más en la misión.
José Ignacio Torreblanca reconoce que los gobiernos nacionales europeos chocan en este punto con el parecer de la opinión pública de sus respectivos países. Torreblanca asegura que la misión de Afganistán debería tener toda la legitimidad ante la opinión pública porque es una misión noble, respaldada por Naciones Unidas y cuyos fines sirven y están en perfecta coherencia con lo que defiende Europa en relaciones internacionales, pero considera que el problema surge porque la situación en el terreno se ha dejado estropear demasiado.
"Las opiniones públicas europeas han malentendido la situación y, por lo tanto, no apoyan con tanta intensidad esta misión como deberían hacerlo si la hubiéramos hecho bien desde el principio y, sobre todo, si no hubiera parecido como una misión excesivamente de guerra en manos de Estados Unidos", concluye.
Entrevistado *José Ignacio Torreblanca, director de la oficina en Madrid del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores.
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